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Dado que los más normal hoy en el entorno español es que quien toma decisiones sobre si invertir o no en bienes de IT es el CFO (Chief Financial Officer, Director Financiero), es una muy buena idea que los Directores de IT tengan una relación constructiva con el mismo.

Así, un Director de IT debe tener muy en cuenta el impacto de cualquier decisión de inversión en la empresa y, muy especialmente, saber comunicarlo claramente al CFO.

Un punto clave para pensar como un CFO es entender los conceptos de Capex y Opex, ya que el ideal en cualquier empresa es convertir los costes de Capex en Opex.
En la tabla de abajo se muestra un ejemplo claro sobre las diferencias entre ambos conceptos:

  Inversiones de Capital (CapEx)Gastos Operativos (OpEx)
PropósitoComprar bienes con una vida útil mayor de un añoCostes para mantener un negocio funcionando
PagoPago único (o financiado con intereses)Mensual
Tiempo de ContabilizaciónHasta 10 años (en España, para bienes de IT)Mes o año actual
Tipo de ContabilizaciónPropiedad o equipo, depreciaciónCoste operativo
ImpuestosDeducidos en el tiempo, con la depreciación de los bienesDeducidos en el año actual
EjemploCompra de impresoraRenting de impresora

(Esta tabla está tomada de un texto de la base de conocimientos de Rackspace, llamado “Getting on the Right Side of the Capex vs Opex Divide”).

Es decir, el Capex implica siempre una inversión de capital realizada ahora, que hace que el mismo no pueda utilizarse para crear más valor (por ejemplo, invirtiéndolo en Marketing en vez de en IT).

Cuando estos conceptos se ponen sobre la mesa a la hora de tomar la decisión de si moverse al Cloud o invertir en la infraestructura interna de IT de la empresa, pueden producirse malos entendidos especialmente a la hora de calcular el TCO (Total Cost of Ownership, Coste total de propiedad).

Así, por ejemplo, el TCO un servidor no es tan solo el coste del mismo dado por el fabricante/proveedor, sino que hay que tener en cuenta otros costes:

  • electricidad, espacio, almacenanimiento, manutención
  • redes e infraestructura de IT relacionadas
  • coste de la gestión de la compra, y personal de administración
  • gestión de IT relacionada
  • coste de utilización: si este solo se utiliza un 20%, su coste de funcionamiento es 5 veces mayor que si se utilizara al 100%.

Pero aún si los costes mensuales de tener un servidor en el Cloud fueran iguales a tenerlos en la empresa, hay que tener en cuenta que el tenerlo “en casa” nos genera un coste de pertenencia y otro de oportunidad.
El primero es porque para una empresa comprar un servidor es como para cualquiera comprar un coche; esto es, tenemos un bien que se deprecia con el tiempo, al que un día deberemos reemplazar. Y respecto al coste de oportunidad, siempre será mejor para una empresa invertir la diferencia de dinero entre comprar un servidor ya, y el coste mensual de uno en Cloud, en algo que cree valor más rápidamente para la empresa.

Además, el Cloud tiene ventajas tales como la escalabilidad a un coste mínimo, la transparencia de su coste, y el hecho de poder comparar su coste con el de otros proveedores Cloud que ofrecen lo mismo (lo que genera una presión en estos proveedores que hace que los precios tiendan a la baja).
Sin embargo, el Cloud también tienen costes ocultos que pueden llegar a ser muy importantes.

La crisis ha reducido los mercados de capitales, y esto hace aún más deseable para un CFO (y debería serlo así también para cualquier empleado de la empresa) reducir el Capex a favor del Opex. Para un IT Manager, recordar esto y ponerlo en práctica es una manera muy efectiva de alinear las IT con el negocio, y a la vez de mejorar las relaciones con el CFO (que, en muchos casos, es también su jefe).

 

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