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En los tiempos que corren, en que innovar es una palabra que suena cada vez más, pero que significa cada vez menos (una “buzzword” se llama ya en los países anglosajones: es decir, una palabra que ya no dice nada), existen sin embargo muchas personas y empresas que se plantean como innovar.

Ciertamente existen muchas aproximaciones a la innovación: posiblemente una por cada empresa que existe.
Estas formas de innovar dependen de lo que cada empresa considere que es innovar. Así, para poder saber si el producto/servicio es innovador podríamos por ejemplo plantearnos si:

  • la empresa hace/no hace el I+D del producto/servicio
  • el producto/servicio es único/no-único.
  • el mercado para el producto/servicio existe/no-existe

Ejemplo: cuando Samsung saca un nuevo modelo de smartphone, ¿es innovador “de per sé” simplemente porque es más rápido que un modelo antiguo? ¿o solo sería innovador si tuviera al menos alguna característica diferente especial a otros productos de similar gama? ¿O para ser innovador debería ser un producto/servicio ¿Qué significa innovar en tu empresa?“revolucionario”, en el sentido de que a nadie se le hubiera ocurrido antes?
¿Y si saca el mismo producto, con un ligero cambio, en un mercado diferente, hay innovación?

Habrán tantas respuestas a estas preguntas como personas que las intenten responder, pero claramente es importante diferenciar entre una novedad, una creación, una invención, y una innovación.

Sin embargo la característica necesaria para que el producto/servicio sea “innovador” es que sea aceptado por el mercado. Es decir, que se venda y ayude a la rentabilidad y a la sostenibilidad de la empresa en el tiempo.
Porque al final una empresa que sea innovadora es aquella que tiene procesos de innovación que al final dan como resultado un producto/servicio que es aceptado en el mercado y por ello da ganancias de algún tipo.

La manera en que una empresa entienda lo que para ella significa “innovar” ayudará a definir las fuentes y por lo tanto la metodología de innovación.

Las fuentes (o tipos) de innovación a las que me refiero en este caso son:

  • la innovación nacida en el laboratorio (en el departamento de I+D)
  • la innovación a partir de las ideas de los empleados
  • la innovación a partir de las observaciones a clientes (ya existentes, o posibles)
  • la innovación inspirada en el análisis de la competencia
  • la innovación comprada o alquilada (a empresas de I+D, universidades, etc.)
  • la innovación abierta o colaborativa

Todas estas fuentes de innovación podrán luego ser efectivas (es decir, conducirán a una innovación) si la empresa posee las siguientes palancas:

  • estructura: deben existir procesos de innovación bien definidos, que formen una estructura firme (un “sistema”). Preguntas del tipo ¿cómo se fomenta la generación de ideas dentro de la empresa, o cómo se capturan, procesan, y evalúan las nuevas ideas? deberán ser respondidas (¡y muchas otras!).
  • talento: aunque todos somos creativos, y todos podemos llevar adelante proyectos, es necesario expertise en el tema en el que se va a innovar, y en otros más (de allí los equipos multidisciplinares que usan algunas empresas).
  • cultura de innovación: hay que desarrollar una cultura que fomenta y premia la innovación, que aprende de los errores, que no tiene miedo a enfrentar los errores, etc.

El pensamiento final es entonces que las empresas deben definir cual es el significado de innovar, y las fuentes y metodología que usarán para ello, para así determinar los inputs (recursos, etc.) que necesitarán y los outputs (innovaciones, ganancias, etc.) que obtendrán.

Llegar a innovar hoy en día significa que la empresa tendrá, por un tiempo, un futuro. Pero por sobre todas las cosas, innovar significará que esta aún es adaptable a las condiciones del mercado.

¿Y para tu empresa, qué significa innovar?

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