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Hoy he leído un excelente informe de Forbes Insight y Cisco llamado “Collaborating in the Cloud“, en el cual postulan que la habilidad de colaborar -a través de los límites funcionales, zonas horarias, o más allá de los límites de una organización- se está convirtiendo en un factor cada vez más crítico del éxito.

La revolución de la colaboración surgió primero por el hecho mismo de navegar por internet, y luego evolucionó en tableros de mensajes (foros), wikis, newsfeeds, y email. Pero ahora continúa expandiéndose para incluir más potenciadores de la colaboración como la banda ancha y lo móvil, así como aplicaciones como social media orientada al negocio y videoconferencia.

En el estudio que menciono en el primer párrafo, el 58% de los encuestados ven que la colaboración basada en el cloud acelera los resultados de negocio.
Estos es así porque la colaboración crea sinergias que al final conducen a la innovación.

La colaboración genera innovación profunda o disruptiva

A veces las mejoras que trae la colaboración son empáticas, porque se produce un acuerdo más amplio entre quienes colaboran y al mismo tiempo el proceso es más refinado. Hay también casos en donde el beneficio es más indirecto, como la eficiencia acumulada debido al estar más conectados, y así se llega a tener una fuerza de trabajo más alineada, cooperativa y motivada.

La ubiquidad de las herramientas colaborativas del cloud permite conectar más ampliamente a los innovadores y a quienes están más orientados a procesos.

A todos los encuestados se les pidió que consideraran un rango de imperativos de negocio focalizados en la colaboración. Entre algunos de ellos están:

  • incorporar video en las reuniones
  • crear comunidades internas y espacios de trabajo
  • consolidar la infraestructura de comunicaciones
  • acceder a herramientas de colaboración dentro de las aplicaciones de negocio
  • posibilitar reuniones con participantes remotos y equipos virtuales

y un largo etc.

A nivel colaborativo, los medios tradicionales como el teléfono y el email tienen algunos problemas.
El teléfono porque no siempre uno logra realmente “conectar” con la otra persona, y además no permite la co-creación, al no poderse por ejemplo compartir documentos, lo que no evita el tener que desplazarse para estas tareas.
El email porque además de que todos tenemos una saturación de emails en nuestra bandeja de entrada, no nos permite fácilmente distinguir entre lo importante y lo que no lo es, además de que usándolo como lo usan actualmente la mayoría de las empresas este funciona más como un repositorio de información (no muy bien estructurada) que como lo que debería ser: una herramienta de colaboración.

Según este estudio, usar herramientas colaborativas ahorra unas 10 horas semanales por empleado, lo que no solo ayuda a la empresa, sino a mejorar la calidad de vida de los empleados.

Por otro lado, el video permite una mayor conexión humana, que permite que surja la empatía debido a que se pueden ver las expresiones y el lenguaje corporal.

Cuando se les preguntó a los encuestados por inversiones estratégicas para mejorar la colaboración, las prioridades fueron las siguientes:

  • Clientes (65%)
  • Equipos internos (53%)
  • Proveedores (38%)
  • Socios de canal (22%)

Previo registro gratuito, dicho informe puede descargarse de aquí.

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