Seleccionar página

En una encuesta reciente realizada por la empresa PricewaterhouseCoopers (PwC), en la que respondieron 370 líderes de negocio de la APEC (Asia-Pacific Economic Cooperation), el 58% de ellos que se enfrentan a la necesidad “crítica” de usar la tecnología para relacionarse con sus clientes. Y están buscando activa y prioritariamente las habilidades y el talento necesario para manejar esta nueva dinámica y así participar activamente en el flujo de información global.

En el estudio “Evoluciò del Sector TIC a Catalunya 2012” realizado por la empresa SETESCA, entrevistando a 1000 CEO’s y Directores Generales de CEOs e ITtoda España, el 80% de ellos indica que el Departamento de IT representa solo un coste sin ningún valor competitivo (cifra que, a pesar de todo, es menor que en 2011).

Del mismo estudio también se desprende que la búsqueda del talento IT es de alguna manera prioridad, ya que la mayoría de ellos considera que la universidad no forma adecuadamente a los técnicos.

De ambos estudios se comprende que el factor humano y el talento son críticos para el éxito de la empresa (lo cual no es ninguna novedad).

La innovación, clave en el mundo actual para que cualquier empresa pueda no ya triunfar, sino al menos seguir existiendo, urge a una transformación en la manera de gestionar las IT’s en la empresa, y en la visión que en ella se tiene de las mismas. De modo que la empresa (las personas que la forman y la dirigen) deje de considerarlas un lastre para su desarrollo, y en cambio pasen a considerarse un potenciador y conductor hacia la innovación.

Probablemente ayudaría tener una visión más inclusiva de las IT’s por parte de los CEO, de tal manera que se puedan crear espacios participativos que permitan a las IT’s expresar su potencial en el negocio. Ya que una característica que está en el DNA de las IT es la flexibilidad, y por tanto la adaptabilidad frente a los cambios.
Otra condición “sine qua non” para que las IT’s puedan realmente desarrollar su potencial en una empresa es que su organización sea lo suficientemente flexible y adaptable al cambio. Ya que de nada sirve crear alternativas si la organización no tiene la adaptabilidad suficiente para integrarlas y utilizarlas.

Creo que en la medida en que la “cultura IT” mejore en los CEOs y la “cultura del negocio” forme parte del Departamento de IT, se pueden crear sinergias que beneficien a toda la empresa. Ya se sabe: la inclusión es la madre de la participación, y la incubadora de la innovación.

¿Y tú, que crees?

Share This